Edith Shain tenía 91 años y una sola imagen la hizo famosa. La mítica fotografía tomada por Alfred Eisenstaedt, retrataba el beso de la enfermera con un marine americano que salió con otros compañeros a celebrar el final de la Segunda Guerra Mundial.
Saldaña es un pueblo perteneciente a la provincia de Palencia, en Castilla y León (España) y el motivo de homenajear así a este municipio no es otro que ser el lugar donde pasé buena parte de la infancia.
Es un municipio muy antiguo, tanto, que a un kilómetro aproximadamente de donde hoy se ubica ya existían comunidades prehistóricas, según indican los numerosos hallazgos encontrados. Prueba también de que era un importante enclave son los vestigios romanos encontrados como la muy bien conservada “Villa Romana de la Olmeda” que demuestra que la zona fue un enclave relevante para los romanos; las monedas visigóticas acuñadas por el rey Leovigildo con la inscripción “Saldania” en el siglo VI y los restos de su castillo que según las pruebas científicas data del siglo XI y que estaba posiblemente ubicado sobre los restos de otro más antiguo destruido por Almanzor en el siglo X.
Ilustración a plumilla del siglo XIX en la que se observan las dos torres del castillo, una de ellas con sus tres pisos de altura y sus almenas y la otra ya notablemente derruida. Las dos torres se encontraban unidas por una casa de dos pisos, contando el superior con tres ventanas. El grabado tiene un gran valor ilustrativo, pues las fotografías del aspecto del castillo anteriores al año 1893 podrían ser inexistentes, y nombro este año, porque fue durante éste en el que se realizaron las obras de reconstrucción del puente de piedra del pueblo en las que se utilizaron las piedras del castillo, sufriendo éste un impresionante expolio que lo redujo a unos vestigios, visibles todavía hoy.
Es el cristo más grande de Europa y uno de los más grandes del mundo. Recibe el nombre del “Cristo del Otero” y está situado en la ciudad de Palencia y a pesar de no ser muy conocido fue concebido por el famoso escultor Victorio Macho, el cuál está enterrado bajo sus pies.
Siempre he tenido interés por la construcción de estas macro esculturas y gracias al interesante museo situado bajo los pies del cristo, he disfrutado de interesantes imágenes de su construcción, por lo visto ardua y complicada.
Vista general del Cristo del Otero donde se puede observar sus enormes dimensiones cuando se compara con la capilla y el museo que está situada bajo sus piés.
Ibiza de antes / Ibiza de hoy (1ª parte)
Tenía muchas ganas de escribir este post que ilustrará cómo era la Eivissa de entonces en comparación con la del presente. Son una debilidad mía las fotografías de un lugar en el pasado, sobre todo si lo conozco, y observar los cambios que este ha ido experimentando con el tiempo. En el caso de Ibiza mi curiosidad es mayor, y lo es debido a las condiciones especiales que tiene esta isla en cuanto al contraste entre el ayer y hoy. Cuando me refiero a las condiciones especiales no solo quiero referirme al hecho del cambio que provoca el “progreso” en cualquier lugar, sino a la circunstancia de que no hace mucho tiempo que Ibiza era una isla humilde y menos comunicada y más cerrada, ya que no disfrutaba de los transportes rápidos como el avión y los viajes en barco eran considerablemente más duros.
Grupo de niños en la Plaça de Vila, antes llamada Plaça de les Ferreries en 1874. (Fuente: Colección Semblances Pitiuses del Diario de Ibiza 1991, colecciones de Raymar y Josep Juan Juan e información de Enric Ribas i Marí).
La foto de abajo refleja la plaza en verano, embebida de gente.
La única imagen existente de Chopin
Esta es la única foto existente de uno de los músicos más famosos de todos los tiempos: el virtuoso pianista y compositor polaco Fryderyk Franciszek Chopin (1 de marzo de 1810 — París, 17 de octubre de 1849) y se sospecha que pudo haber sido sacada en 1849. Hoy se conmemora el segundo centenario de su nacimiento, aunque ni él mismo conocía si dicho evento se produjo el uno o el dos de marzo.
Su salud era endeble, como la de los artistas del romanticismo de la época; medía 1,70 y tan solo pesaba 45 kilos y eran frecuentes sus toses, sin embargo, ni la salud, ni el pose en la fotografía retrataban fielmente su pensamiento desdeñoso hacia dicha corriente de la época y a los que la seguían. De estos pensaba que eran ordinarios y exhibicionistas, prefiriendo compositores del pasado como Bach y Mozart.






